Rolex, la excelencia del reloj de pulsera para hombre.
Pionera del reloj de pulsera, Rolex es la marca líder mundial en relojes de lujo. Desde la fabricación de los componentes hasta el fundido de las aleaciones de oro y el montaje de los mecanismos, la casa suiza diseña verdaderas piezas relojeras para hombre.
Una marca a la vanguardia de la innovación.
El directivo alemán Hans Wilsdorf y su cuñado Alfred Davis fundaron en Londres en 1905 la casa Rolex. Denominada Wilsdorf y Davis, y Rolex tres años más tarde, la marca de la corona mostró desde sus comienzos un claro gusto por la vanguardia. En 1906, creó la famosa pulsera extensible que se convirtió en su firma. Cuatro años más tarde, la Sociedad suiza de Cronometría emitió la primera certificación de precisión para un reloj de pulsera, lo que sin duda llevó a Wilsdorf a establecerse en Ginebra. En 1926 apareció el primer Rolex Oyster, reloj estanco con revolucionaria corona que protege el movimiento. Para convencer a los escépticos, Rolex utilizó grandes medios y exhibió sus Oyster en peceras llenas de agua. Había nacido una leyenda.
Desde entonces, la casa Rolex ha vestido las muñecas de los grandes del mundo y ha multiplicado sus modelos a la vanguardia de la innovación. Nos vienen a la mente el Rolex Prince, con su esfera doble, el Rotor, con su mecanismo de bobinado automático, o el Oyster Perpetual Datejust, el primer reloj en indicar el día del mes. No podemos olvidar el Oyster Perpetual Submariner, que resiste cien metros de profundidad, o el Oyster Perpetual GMT Master, que permite leer la hora en dos zonas horarias a la vez.
Relojes eternos.
Oro rosa, oro blanco, platino, aleación Rolesor, cerámica, caucho, piel, eslabones metálicos... las pulseras de los relojes Rolex se fabrican a capricho. Las esferas desprenden gran sobriedad o, por el contrario, poseen incrustaciones de diamantes, gemas o nácar. Presentan tonos lisos o combinaciones de colores más atrevidas. Por lo que respecta a las coronas Rolex, describen las 12 horas con aplicaciones de numeraciones árabes o romanas, en marcadores de tiempo clásicos o profesionales. Todo ello con unos cierres maravillosos, como el discreto Crownclasp, siempre rematado con la icónica pequeña corona.
Entre los relojes Rolex míticos, el Day-Date ha revolucionado el mundo de la relojería al mostrar el día de la semana en las letras y diferentes idiomas. La versión modernizada se caracteriza por un diseño sobrio y atemporal. Mientras que el Datejust, que combina acero y oro amarillo, nácar y diamantes pequeños, apuesta por el refinamiento. Diseñado para los apasionados por los automóviles, el reloj Cosmograph Daytona se ha convertido en un clásico de la marca. Se propone en varias versiones, incluido el Paul Newman, que vuela en las salas de subastas.