<meta itemprop="url" content="https://vestiairecollective.imgix.net/edito_v2/brandstory-hermès-1.jpg?auto=format&fm=pjpg">
<meta itemprop="width" content="980">
<meta itemprop="height" content="550">
Historia de la marca: Hermès
Su nombre, por sí solo, invita a viajar (en la mitología griega, Hermes era el mensajero del Olimpo). Esta pequeña firma creada en 1837, en aquel entonces dedicada a la creación de accesorios ecuestres de alta gama, ha ascendido peldaño a peldaño hasta convertirse en uno de los símbolos internacionales de la moda y del lifestyle de lujo más importantes, gracias a un prêt-à-porter en la cúspide de la elegancia y a accesorios icónicos que continúan resistiendo al paso del tiempo.
<meta itemprop="datePublished" content="2017-04-04T14:43:38+02:00">Una discreción vanguardista
<meta itemprop="url" content="https://vestiairecollective.imgix.net/edito_v2/brandstory-hermès-1.jpg?auto=format&fm=pjpg">
<meta itemprop="width" content="980">
<meta itemprop="height" content="550">
Hermès surgió del deseo de crear una línea de artículos de calidad inigualable. A raíz de esta idea y con el paso de los años, los dueños de la firma confiaron la creación de sus colecciones a diseñadores excepcionales, a la vez atrevidos e innovadores. Entre ellos se encuentran Martin Margiela, director creativo desde 1997 a 2003, que inspira una renovación sin precedente. Conocido por sus creaciones políticas y controvertidas, viste a la mujer Hermès con prendas de una sencillez revolucionaria: pantalones de sastre, vestidos largos o abrigos confeccionados en lanas, cachemiras y algodones de una calidad excepcional y en tonos neutros tales como el beige, el blanco o el azul marino. El lujo pierde su carácter ostentoso y deja lugar a un minimalismo depurado al máximo, el nuevo símbolo de la elegancia francesa.
Tras la despedida de Margiela, Jean-Paul Gaultier inscribe a la firma en otro concepto de atrevimiento con constantes referencias a los viajes y la exploración de culturas: el diseñador consigue con gran maestría inyectar en la firma la pizca de locura que lo caracteriza.
Sus sucesores, Christophe Lemaire y Nadège Vanhee-Cybulski, siempre a la cabeza del prêt-à-porter femenino, se unieron a esta estampa de extrema perfección que ha escrito la historia de Hermès, con sus colecciones caracterizadas por su fluidez, diseños de colores y materiales nobles que, definitivamente, han afianzado a la marca en la imagen de un lujo, ni pretencioso ni superfluo, que se ha convertido en la quintaesencia de la elegancia francesa.
El lujo como modo de vida
Más allá del ámbito de la moda, Hermès ha sabido, con el paso de los años, desarrollar en torno a su ADN un universo de lifestyle rebosante de lujo y refinamiento. Desde su nacimiento como firma de accesorios ecuestres, la marca se esfuerza en trabajar materiales de una calidad excepcional con una destreza inigualable y confecciona a mano sillas de montar, fustas, botas y bolsos, siempre manteniendo intactas las bases de la manufactura, que contribuyen a hacer de sus artículos auténticos objetos de deseo..
Durante toda la primera parte del siglo XXI, la firma desarrolla su propuesta con colecciones de prêt-à-porter, así como con una línea de relojería, de joyería y de decoración de interiores, que se inscriben naturalmente en la continuidad de su historia: Hermès conforma actualmente un universo por sí solo, desde un extenso armario a una elección de diseño de excepción. El nacimiento, en 1937, de su famosísimo carré, pedazo de seda de 90 cm de largo y ancho, continúa asentando a la marca en esta dimensión: propuesto cada temporada en colores y motivos diferentes, cuya temática varía hasta agotar las posibilidades, desde carreras ecuestres hasta viajes, pasando por escenas de caza, se ha convertido en un auténtico precursor de estatus social y símbolo mundial de un modo de vida de excelencia.
El inventor del it bag
Hermès ha sabido mejor que cualquier otra marca, y casi a pesar de sí misma, concebir accesorios que han hecho historia, empezando por el Kelly, uno de los bolsos de mano más reconocibles del mundo. Nacido en 1892 bajo el nombre de "Haut à courroies", fue reinventado y rebautizado más de 60 años más tarde, después de que la princesa Grace Kelly fuera fotografiada llevándolo para ocultar su incipiente embarazo. El nivel de popularidad del modelo se disparó de inmediato y la firma lo rebautizó sobre la marcha con el nombre de la princesa. Así nació el primer it bag de la historia, reinterpretado después en todos los tipos y colores de piel, desde el de piel Box negra hasta el de piel de cocodrilo azul.
Otro icono de la firma es el bolso Birkin, creado tras una conversación entre Jane Birkin y Jean-Louis Dumas, el entonces presidente de la firma, cuando ella le explica que no encuentra un bolso que sea a la vez elegante y lo suficientemente grande para meter todo lo que una chica necesita. Parecido al Kelly, en un formato más ancho y de piel más flexible, es actualmente, junto al Kelly y al Constance, uno de los bolsos más buscados del mundo.
Un bolso de mano Hermès representa actualmente la cúspide del accesorio de lujo y es una auténtica inversión por la que los amantes de lo vintage se pelean, y cuyo valor no hace más que aumentar con el paso del tiempo.