Balenciaga, director de orquesta de la alta costura.
Elegante, escultural y sofisticado: así podríamos resumir el universo de Balenciaga, una casa que, desde hace unos 100 años, marca la historia de la moda con su huella única. Desde sus it-bags imprescindibles hasta sus faldas globo, sastres y vestidos estrella, pasando por sus experimentos en materia de perfumería, a la marca española le gusta reinventarse al ritmo de las temporadas.
Balenciaga, director de orquesta de la moda
«Es el único de nosotros que es un verdadero costurero»: Coco Chanel describía a Cristóbal Balenciaga en estos términos. A Christian Dior le gustaba filosofar y afirmaba que «la alta costura es como una orquesta cuyo director es Balenciaga». Creada en 1918, la marca madrileña cosechó un éxito fulgurante y desde principios de los años 20 su fundador se convirtió en modisto de la reina María Cristina y de la infanta Isabel Alfonsa de España. Tras haberse instalado en Francia para huir de la Guerra Civil española, la marca viste a la élite parisina de la posguerra. 1936 marca la aparición de la primera colección de alta costura en el 10 de l’avenue George-V, donde el creador instaló su taller.
Desde el año 1997, fecha de llegada del estilista Nicolas Ghesquière a la casa Balenciaga, la marca pone una enorme atención en la marroquinería, al proponer todas las temporada piezas refinadas que aparecen colgadas del brazo de estrellas como Kate Moss, Madonna o incluso Nicole Kidman. Del Classic City al Day, pasando por el First, los códigos Balenciaga son perfectamente reconocibles de un modelo estrella a otro, con acabados de latón o bolsillos con cremalleras en el delantero.
Balenciaga o el templo de la originalidad.
Tras haber dirigido su empresa durante muchos años, Cristóbal Balenciaga cedió su puesto en 1968, al verse desplazado de las costumbres modernas del universo de la alta costura. En 1997, Nicolas Ghesquière tomó las riendas de la casa y al mismo tiempo se convirtió en uno de los directores artísticos más influyentes y seguidos del momento. Finalmente lo reemplazará en 2012 Alexander Wang, él mismo sustituido en 2015 por el anticonformista y muy controvertido Demna Gvasalia. Verdadero revolucionario en la industria del lujo, este último adoptó una visión underground, que se esfuerza por transmitir numerosos mensajes sociológicos mediante las líneas Balenciaga.
Desde el lanzamiento de colecciones emblemáticas hasta la invención de delicados tejidos como el cracknyl o el gazar, Balenciaga supuso un antes y un después. Ya sea al inspirarse en las raíces hispanas de su fundador o al utilizar su saber-hacer al trabajar los materiales nobles, la casa de costura ha diseñado numerosas prendas icónicas, entre las que sobre todo cabe señalar:































































