Isabel Marant, la elegancia bohemia.
Prendas sencillas con líneas casual, cortes limpios, materiales nobles, motivos discretos y detalles de fantasía... Esto es lo que caracteriza las colecciones chic y frescas firmadas por Isabel Marant. De la ropa a los accesorios, pasando por la marroquinería, el calzado y las joyas, la diseñadora muestra una elegancia depurada realzada mediante toques étnicos, que hacen de ella una de las creadoras que actualmente agitan la moda francesa.
Nacimiento de la nueva parisina.
Apasionada por la moda desde siempre, Isabel Marant se lanza a la creación desde adolescente y con sólo 22 años diseña Twen, una línea que combina punto y jersey. Cuatro años más tarde, en 1994, nace la marca Isabel Marant, seguida por la inauguración en 1998 de su primera tienda situada en rue de Charonne de París. Más que ajustarse a los códigos femeninos tradicionales, la joven estilista se inspira en el mundo militar, los viajes y el universo rock. De ello resultan colecciones compuestas por prendas fáciles de llevar y un punto andróginas -prendas que la creadora misma desea añadir a su dressing-. Consagrada por las fanáticas de la moda, Isabel Marant asentó las bases de la nueva parisina al combinar sencillez y elegancia. Su firma: prendas asimétricas abrochadas en los laterales, cortes oversize cómodos y acentos folks.
Además del prêt-à-porter, la marca propone bolsos, calzado, accesorios y joyas. Para aportar un toque de carácter al atuendo, los bolsos Isabel Marant se adornan con remaches, tachuelas, cadenitas o incluso flecos. Por lo que respecta a las joyas, combina la delicadeza con un espíritu delicadamente gótico, mientras que el calzado tiende hacia influencias western o deportivas.
A la conquista del mundo.
Actualmente Isabel Marant posee unas veinte tiendas por todo el mundo. Lanzada en 1999, la línea Étoile se hace un sitio de excepción en el universo de la moda, llevada por actrices del nivel de Chloë Sevigny o Kirsten Dunst, pero también alabada por influencers como Garance Doré o Caroline de Maigret. Aunque sin duda Isabel Marant es una marca de lujo, también muestra su deseo de hacer que su estilo resulte accesible a todo el mundo y no duda en colaborar con La Redoute o H&M para lanzar colecciones cápsula. Lou Doillon, imagen de la colaboración con el gigante sueco, personifica a la perfección el espíritu Isabel Marant: libre, natural y ligeramente salvaje, con un toque folk prestado por el mundo de la música.
Isabel Marant ha revolucionado la elegancia a la francesa y ha demostrado que un look casual también puede resultar sofisticado. Especialmente le debemos los jerseys de punto oversize, las deportivas chic como el modelo Bart o incluso las chaquetas y las camisas de inspiración Far West. Para sus últimas colecciones, la marca explora el estilo étnico, con blusones y faldas con aires mexicanos. Entre las piezas clave de la casa, cabe señalar las siguientes:































































