Thomas Sabo, de las joyas al espíritu rebelde.
A principios de los años 80, Thomas Sabo lanzó una línea de joyas unisex de plata que seducía por sus acabados, su carácter preciso y sus influencias rock’n’roll. 30 años más tarde, la marca se ha desarrollado y también ofrece joyas y una colección de bisutería... Sin haber perdido ni un ápice de su espíritu rebelde.
Joyas de plata con fuerte carácter.
Thomas Sabo crea su marca de joyas en 1984 en Baviera. No se sabe gran cosa de él, salvo que es autodidacta y un apasionado de la joyería y la música, en particular del rock. Aunque Thomas Sabo rápidamente se hizo un nombre en los países germanófonos, habrá que esperar hasta 1992 y la llegada de Susanne Kölbli a la dirección artística para que la empresa se oriente hacia el sector internacional. Esta encuentra entonces su verdadero ADN en la gama Sterling Silver: joyas de plata, jóvenes, cosmopolitas, impregnadas de un romanticismo oscuro y a veces de un toque de humor. En 1998 inauguró en Frankfurt su primera tienda, seguida por muchas otras, así como por implantaciones en grandes almacenes del mundo entero. En los años 2000, se creó el Charm Club Thomas Sabo, que permite customizar las joyas y coleccionar los colgantes según las temporadas. A continuación, la marca se interesa por las joyas para hombre con Rebel at heart –una línea que combina plata envejecida, piel y circonitas negras– y, más tarde, lanza una colección de relojes.
Llevada y representada por la modelo Poppy Delevingne y el violinista David Garrett, la colección Silver seduce cada vez a más personalidades por el mundo. Actualmente reúne las joyas para mujer Glam & Soul, así como la línea de joyas para hombre Thomas Sabo, Rebel at heart. Por lo que respecta a los relojes -cronógrafos o con tres agujas-, retoman los códigos tan apreciados por la casa y se fabrican en acero, cerámica o piel.
De la joya rock a una joyería más fina.
En 2014 nace una nueva colección unisex inspirada en las tradiciones indias: Karma Beads, piedras semipreciosas y perlas cultivadas que evocan amuletos tribales. También supuso la ocasión de que otros rostros representaran la marca, como el piloto de Fórmula 1 Nico Rosberg y la top e hija de estrella del rock Georgia May Jagger. Ese mismo año, la empresa presentó su primera línea de joyería fina, Thomas Sabo Fine Jewellery, compuesta por materiales nobles como el oro rosa, amarillo o blanco de 18 quilates, así como diamantes u otras piedras preciosas. Un año más tarde, completa la gama de joyas Love Bridge -pulseras y collares personalizables gracias a múltiples posibilidades de grabado-.
Con sus joyas personalizadas de plata, Thomas Sabo insufla un toque rock y despliega un aire andrógino con un punto impertinente. Entre los artículos estrella de la marca, cabe señalar:



























































