Hermès, los atemporales.
Creada en 1837 e inicialmente especializada en arneses y guarnicionería ecuestre, a principios del siglo XX la casa Hermès se abrió a los equipajes, y más tarde al prêt-à-porter, la joyería, la relojería e incluso a la decoración. Los bolsos de Hermès, verdaderas piezas excepcionales, hoy en día simbolizan el lujo y el refinamiento a la francesa. Varios modelos solo están disponibles en lista de espera (Kelly, Birkin, Constance). Aunque casi no pueden encontrarse en ningún otro lugar, estos bolsos atemporales están disponibles en Vestiaire.
Orígenes e influencias ecuestres.
En la rue Basse-du-Rempart, cerca de la iglesia de la Madeleine en París, Thierry Hermès abrió su primera tienda de arneses para caballos. Después de trasladarse a la rue du Faubourg-Saint-Honoré, la casa se dedicó desde la segunda mitad del siglo XIX a fabricar artículos de equitación, mantas para caballo y casacas de carrera de seda. Hoy en día, el mundo ecuestre sigue inspirando a la marca de lujo. Esto resulta especialmente claro en los motivos de sus famosos pañuelos de seda y en las líneas de sus bolsos, que se inspiran en la bolsas para sillas de montar utilizadas para la caza de montería, altas y equipadas con correas.
Los primeros bolsos se los debemos a Lola Prusac, en particular el Sac à dépêches, que se convirtió en una leyenda en los años 50, al llevarlo la princesa Grace Kelly. Entre los diseñadores que han dejado su huella en la historia de la marca, cabe señalar a Martin Margiela, Jean-Paul Gaultier y Christophe Lemaire.
Bolsos legendarios.
De piel lisa, de piel de ternero tipo potro, de piel de avestruz con finos picados, o incluso de piel de cocodrilo y caimán con un juego de relieves, a Hermès le gusta trabajar con materiales nobles. Estos visten todas las formas de bolsos: desde el bolso bandolera hasta la cartera, desde el bolso shopping hasta el bolso picotin, sin descuidar los modelos de tela, tan ligeros como prácticos. ¿Qué tienen en común? Un refinamiento inigualable que les permite complementar cualquier atuendo femenino con gracia y elegancia. Usados por los artistas y famosos más preeminentes, los bolsos Hermès a menudo toman el nombre de su musa y con el tiempo han ganado en audacia, en especial en términos de colores.
El Sac à dépêches, rebautizado Kelly en honor a la princesa Grace de Mónaco, se ha convertido en un imprescindible de la Casa Hermès. Práctico, el modelo de bandolera Evelyne libera las manos de la mujer activa, al igual que la mochila Herbag, que se acurruca discretamente en la espalda. Por último, el bolso atemporal Birkin, disponible a voluntad, sigue zozobrando los corazones gracias a su maravilloso cierre metálico, a su pequeño candado y a sus asas de piel.































































